Receta del ajo.

28 02 2009
Dharamsala. Near of Tibet.

Dharamsala. Near of Tibet.

Receta de un fármaco antiguo encontrada en caracteres antiguos en un monasterio budista en las montañas del Tibet en 1.972.

PREPARACIÓN. Tritura 350 gramos de ajo y pónlo en un frasco de cristal con unos 200 gramos (centilitros) de alcohol de 96º (el del patxaran). Cierra el frasco herméticamente y déjalo en el frigorífico durante 10 días. El décimoprimer día, filtra todo con un colador muy fino, una gasa, un calcetín… Pon en el mismo frasco el líquido obtenido y vuelve a meterlo en la nevera 2 días más.

Tras estos dos días el fármaco milenario ya está listo para empezar a tomarse.

POSOLOGÍA. (No, ¡si parezco farmaceútico y todo!).  A gotas, con un poco de leche y/ó agua antes de empezar las comidas, siguiendo la siguiente tabla que indica el número de gotas por cada comida y día.

DÍA

DESAYUNO

COMIDA

CENA

1

1

2

3

2

4

5

6

3

7

8

9

4

10

11

12

5

13

14

15

6

16

17

16

7

12

11

10

8

9

8

7

9

6

5

4

10

3

2

1

11

15

25

25

12

25

25

25

Y continúa tomando 25 gotas 3 veces al día hasta terminar el fármaco. ¡No repitas la terapia en 5 AÑOS! (¡ó te convertiras en una cabeza de ajo!)

Este extracto de ajo limpia el organismo de grasas y lo libera de los cálculos depositados. Mejora el metabolismo y como consecuencia, todos los vasos sanguíneos se hacen más elásticos.

Disminuye el peso del cuerpo y te dirige hacia tu peso ideal.

Deshace los coágulos de sangre, cura el diafragma miocárdico enfermo, la arterioesclerosis, la iscenia, la sinusitis, la hipertensión, las enfermedades broncopulmonares. Hace desaparecer por completo el dolor de cabeza, cura la trombosis del cerebro, la artritis, la artrosis y el reumatismo.

Cura la gastritis, las úlceras de estomago y las hemorroides. Absorve todo tipo de tumores externos e internos. Cura los diversos problemas de vista y oído; y… ¡hasta la impotencia!

¿Alguien da más por un puñado de cabezas de ajo y unos chupitos de orujo? ¡Y sólo te lo tienes que currar una vez por lustro!

Todo el organismo se recupera. ¡Wahe Gurú!

PD: Y en gastronomía, no te olvides vivir la Trinidad Yóguica ayurvédica:: ¡ajo, cebolla y jengibre!

¡Gracias Mariló!

Anuncios