Vergüenza farmaceútica: “El fármaco que cura del todo no es rentable”

27 02 2011
  • Hommme
En la siguiente entrevista de Luis Amiguet (La Vanguardia, 5 de enero de 2011) queda claro lo que ya se sabía; y es que en el código deontólogico de las macro empresas farmaceúticas, la ética brilla por su ausencia. Y es que el entrevistado no es un neófito en la materia, es el premio Nobel de Medicina de 1993 Richard Roberts. Éste

Richard Roberts

denuncia sin tapujos que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad. Roberts pone de manifiesto en la entrevista que muchas de las enfermedades que hoy son crónicas tienen cura, pero para los laboratorios farmacéuticos no es rentable curarlas del todo. Los poderes políticos lo saben, pero los laboratorios compran su silencio financiando sus campañas electorales.

– ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?

Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.

– Le escucho.

La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

– Explíquese.

La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…

– Como cualquier otra industria.

Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

– Pero si son rentables, investigarán mejor.

Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

– Por ejemplo…

He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…

– ¿Y por qué dejan de investigar?

Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

– Es una grave acusación.

Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

– Hay dividendos que matan.

Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

– ¿Un ejemplo de esos abusos?

Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

– ¿No me habla usted del Tercer Mundo?

Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

– ¿Los políticos no intervienen?

No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

– De todo habrá.

Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…”

Saquen sus propias conclusiones. Gracias Pilar. Sat Nam.



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Mantras utilizados en clase: Waah Yanti (12)

27 02 2011
  • Hommme

WAAH YANTI

WA YANTI KAR YANTI

YAG DUT PATI, AADAK ET WUAJA

BRAHMADE TRESHA GURU

ET VUAJE GURU

Este Mantra fue recuperado por Yogi Bhajan para que fuese cantado en la Era de Acuario, en la que estamos entrando en el momento presente.

SIGNIFICADO: Gran Macroser, Ser Creativo. Todo lo que es creativo a través del tiempo, todo lo que es el Gran Uno. Tres aspectos del Creador: Brahma, Vishnu, Mahesh. Eso es Wahe Guru.

Este Mantra proviene de las enseñanzas de Patanjali. Éste escribió “Los Yoga Sutras”, el primer texto de yoga conservado integramente, escrito en torno a los años 300 y 400 de nuestra era. (Próximamente subiré una entrada hablando de este tema.)

La práctica de este mantra es la culminación de miles de años de oración.

Te dejo con el Wua Yantee de Guru Shabad Singh: http://www.youtube.com/watch?v=4MQfwjZgvAI

Brahma





Encontrar la calma en la ciudad

21 02 2011
  • Hommme.

Te agradezco Raquel que me enviaras este fantástico reportaje de Francesc Miralles publicado en El País Semanal el pasado 20 de febrero. Es maravilloso encontrarse con herramientas que ya practicas en la gran urbe para que esta no te trague, como  la de integrar los ruidos de la gran ciudad con la meditación, crear tu propio cubículo de paz y tranquilidad escuchando tu música favorita (los mantras son excelentes para estas ocasiones) o leyendo un libro, intentar sonreir más,  mantener alerta la conexión con el presente, relajarse a través del Pranayama, buscar la excelencia en pequeñas acciones… Y como dice Raquel, a ver si nos vamos tranquilizando en las ciudades… Sat Nam

No es necesario encerrarse en un monasterio para gozar de la espiritualidad. También el estrés de la ciudad nos procura oportunidades para crecer y cultivar la paz interior.

Existe la creencia estereotipada de que la espiritualidad solo puede encontrarse en medio del campo, en una casa aislada frente al mar o entre los muros de un monasterio. Lo cierto es que la inmensa mayoría vivimos y trabajamos en medio del bullicio, por lo que si aspiramos a la armonía tendremos que aprender a hallar la serenidad en medio del caos.

Lo que podría llamarse el zen del asfalto es una invitación a buscar la paz y la lucidez, en medio de una metrópoli ruidosa o de un suburbio gris. Supone el reto de mantener el propio centro mientras los vecinos se pelean, el jefe nos convoca para una reunión absurda o nos encontramos atrapados en un atasco mientras dan malas noticias por la radio.

Antes de abordar cómo cultivar la calma, revisemos algunos tópicos sobre la espiritualidad.

El tópico de Oriente

“No puedes vivir en el reino de Dios por mucho tiempo. No hay restaurantes ni lavabos” (Suzuki Roshi)

En su hilarante libro de memorias El espejo vacío, el escritor de novelas policiacas Janwillem van de Wetering explicaba sus peripecias y calamidades en un monasterio zen japonés de la década de los sesenta, donde este holandés permaneció año y medio.

Lo que tenía que ser una experiencia serena e iluminadora se convierte en una tortura, porque el discípulo se ve obligado a unos madrugones de órdago, a interminables horas de incómoda y tediosa meditación, mientras se ve enfrentado a los enigmáticos koans, las preguntas disparatadas con las que el maestro de zen tortura a sus alumnos. Hacia el final de su relato, Janwillem acaba huyendo del monasterio y se interroga sobre la espiritualidad con una cerveza en la mano. El autor holandés ironiza sobre esta cuestión a través de una pequeña fábula: un hombre cada mañana antes de desayunar saca a su perro al patio delantero, lo coge por el rabo y le da unas cuantas vueltas en volandas. Un vecino le pregunta por qué trata a su perro con tanta crueldad, a lo que el dueño responde: “No tiene ni idea de lo contento que se pone el perro cuando lo dejo en el suelo”.

La pregunta es: ¿no hay otros caminos a la espiritualidad? ¿Cómo podemos purificar la mente en medio del caos?

Un profesor de yoga de Los Ángeles, Arthur Jeon, aborda este tema en su manual Dharma urbano, que se centra en los desafíos de la vida cosmopolita para los que aspiran a la espiritualidad.

Este autor plantea estrategias para mantener la calma sin sucumbir a las tensiones diarias o a las continuas fricciones que supone moverse por una ciudad, tener vecinos y relacionarse con jefes y compañeros de trabajo:

No hay ninguna duda sobre el hecho de que la mayor parte de las dificultades de la vida, excepto la enfermedad, vienen causadas por las relaciones entre la gente. Asumimos que la gente es la causa de nuestra tristeza, la fuente de nuestro “infierno”. Cuando miramos a nuestro alrededor existen muchas razones para pensar así. Los demás nos vuelven locos e infelices. Tendemos a pensar: no soy una persona enfadada; ellos me hacen enfadar”. A lo largo de su libro, Arthur Jeon da numerosos consejos para sobrevivir espiritualmente a nuestra jungla de personas y problemas:

• Observe sus pensamientos con distancia y no los confunda con la realidad. Así será capaz de distinguir lo neurótico de lo útil.

• Sea consciente de que cualquier cosa que suceda, buena o mala, cambiará.

• Evite atribuir la culpa de su infelicidad a los demás. Pensamientos como “mi vida es horrible” o “si fuera rico, mis problemas desaparecerían” son solo falacias para no tomar el mando de nuestra vida.

• En lugar de impacientarse, lea o escuche música mientras espera el tren o el autobús.

• Trate de sonreír a la gente irritada que encuentre. Nunca menosprecie a los demás.

• Tómese los contratiempos con sentido del humor.

• No alimente lo que le irrita, ni le dé más importancia de la que tiene.

• Huya de la idea de que, en la ciudad, vive amenazado por las personas y las situaciones. Jamás se autocompadezca.

Puesto que la serenidad es un estado mental, este autor californiano sostiene que podemos alcanzar una relajación plena cuando queramos, sea en la cima de una montaña o en Times Square. El sufrimiento no lo generan las personas que nos rodean ni el lugar en el que nos encontramos, sino la lectura que hacemos de lo que nos sucede.

Otra fuente de padecimiento, vivamos en la ciudad o en el campo, es nuestra adicción a proyectarnos al pasado (traumas) o al futuro (miedos). Para practicar el zen del asfalto hay que tomar conciencia del momento presente, aprendiendo y disfrutando de lo que nos brinda cada instante.

Por ejemplo, el transporte público es un desafío porque borra las fronteras entre los demás y uno mismo. En medio del atasco, en lugar de maldecir el tráfico, podemos convertir la cabina de nuestro vehículo en un zendo minúsculo donde escuchar nuestra música favorita, relajarnos a través de la respiración o pasar revista a los aspectos positivos de nuestra vida, dejando fuera las prisas.

‘Zensaciones’

“Llama experiencias a tus dificultades y recuerda que cada una de ellas te ayuda a madurar” (Henry Miller)

Es innegable que en la rutina diaria nos enfrentamos a situaciones monótonas o desagradables que nos ponen a prueba, pero todas ellas son oportunidades de crecimiento personal. Veamos cómo convertir algunos episodios estresantes en zensaciones equiparables al trabajo que realizaríamos en un monasterio:

• Zensación 1. Tenemos un encontronazo con un conductor colérico. Ejercicio: no nos contagiamos por su furia y guardamos el noble silencio del que hablaba Buda y compadecemos a esta persona que está teniendo un mal día.

• Zensación 2. Un vecino nos increpa porque hemos faltado a una obligación. Ejercicio: le agradecemos que nos lo recuerde y cambiamos su discurso preguntándole por algún aspecto agradable de su vida personal.

• Zensación 3. Se han iniciado unas obras al lado de casa que hacen un ruido ensordecedor. Ejercicio: nos fijamos el reto de meditar, utilizando el estruendo como centro de atención para vaciar nuestra mente.

• Zensación 4. Nuestro trabajo ha llegado a unas cotas de monotonía que nos resulta insufrible. Ejercicio: para motivarnos, nos centramos en operaciones muy pequeñas y nos proponemos alcanzar la excelencia en esa actividad como prueba espiritual.

• Zensación 5. Las noticias informan de más robos y violencia en nuestro barrio. Ejercicio: decidimos compensar la oleada de negatividad con más empatía hacia los demás y más implicación en la felicidad de nuestra comunidad.

Si practicamos de esta manera, entenderemos que un entorno urbano es perfectamente válido para ir más allá de nuestros horizontes mentales, con la ventaja de que contiene tantos mundos y situaciones diferentes que hay mil ocasiones para mejorar.

Terminaremos con la respuesta que dio el maestro Soyen Shaku a su discípulo Senzaki cuando este le consultó sobre los peligros de trasladarse a una cosmópolis. La respuesta fue: “Simplemente, enfréntate a la gran ciudad y comprueba si ella te conquista o si tú la conquistas a ella”.

ILUMINARSE EN LA CIUDAD

1. Libros

– ‘Dharma urbano’, de Arthur Jeon (Ediciones B).

– ‘El espejo vacío’, de Janwillem van de Wetering (Kairós).

2. Películas

– ‘Sabiduría garantizada’, de Doris Dörrie (Cameo).

3. Discos

– ‘Everything and nothing’, de David Sylvian (Virgin).

– ‘The long journey of wolves’, de Nikosia (Warner).






Curso de Numerología Tántrica

19 02 2011
  • Hommme

Devta Singh

Mi querido formador Devta Singh, dará el próximo mes de marzo un curso de Introducción Nivel I de Numerología Tántrica según la enseñó Yogi Bhajan.  Es un curso que tenía ganas de hacer hace tiempo. Devta es Maestro de Numerología, Sanador y Profesor & Formador de Kundalini Yoga:

Este curso te dará un gran conocimiento de ti mismo, te ayudará a mejorar el uso de tu tiempo, a comprender tus emociones y a aprovechar tu potencial”.

El curso se realizará en el Gimnasio Arian (donde comencé mi práctica de Kundalini hace 10 años de la mano de Meher Kaur), C/Flora 3. Metros: Sol y Ópera. El fin de semana del 5 y 6 de marzo (el sábado de 10 a 14 y de 16 a 20h y el domingo de 10 a 14h). Si te apuntas antes del 28 de febrero, cuesta 108 Euros; después 120. Lo organiza el compañero y amigo Prem Singh, 637 903 694, premsinghyoga@hotmail.com





Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro

4 02 2011
  • Hommme

Aunque ya hay muchos estudios que demuestran y hablan sobre los beneficios de la meditación, parece que hasta que no lo dictamina un equipo de psiquiatras, una fuente “creíble”, nuestras mentes apegadas no creen. En culturas de Oriente, son cuestiones innatas y sabidas desde hace siglos. Se sabe porque se practica y se experimenta desde tiempos inmemoriales. Pero si eso no nos vale, en el siguiente artículo de J. de Jorge para el periódico ABC, viene la demostración “occidental” de algo evidente sobre los beneficios de la Meditación, el estudio de un equipo de psiquiatras en EEUU.

Judith, Ashram Parmath N. de Rishikesh

No lo dice un grupo «new age», ni unos amantes de la pseudociencia o de la falsa espiritualidad, sino un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, que ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.

«Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado durante mucho tiempo que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante todo el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio. «La nueva investigación demuestra que los cambios en la estructura del cerebro pueden estar detrás de esos beneficios demostrados, y que la gente no se siente mejor solo porque se han relajado», apunta.

Lazar ya había realizado estudios previos en los que había encontrado diferencias estructurales entre los cerebros de los profesionales de la meditación, con experiencia en este tipo de prácticas, y los individuos sin antecedentes, como, por ejemplo, un mayor grosor de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la integración emocional. Pero entonces la investigadora no pudo confirmar si este proceso había sido fruto de, simplemente, haber pasado unos ratos de reflexión.

Conciencia sin prejuicios

Para el estudio actual, los científicos tomaron imágenes por resonancia magnética de la estructura cerebral de 16 voluntarios dos semanas antes y después de realizar un curso de meditación de ocho semanas, un programa para reducir el estrés coordinado por la Universidad de Massachusetts. Además de las reuniones semanales, que incluían la práctica de la meditación consciente, que se centra en la conciencia sin prejuicios de sensaciones y sentimientos, los voluntarios recibieron unas grabaciones de audio para seguir con sus cavilaciones en casa.

Los participantes en el grupo de meditación pasaron 27 minutos cada día practicando estos ejercicios. Sus respuestas a un cuestionario médico señalaban mejoras significativas en comparación con las respuestas antes del curso. El análisis de las imágenes por resonancia magnética encontró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección. Además, se descubrió una disminución de la materia gris en la amígdala cerebral, un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales, lo que está relacionado con una disminución el estrés. Ninguno de estos cambios fueron observados en el grupo de control formado por otros voluntarios, lo que demuestra que no fueron resultado solo del paso del tiempo.

«Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y cómo, mediante la práctica de la meditación, podemos jugar un papel activo en el cambio del cerebro y puede aumentar nuestro bienestar y calidad de vida», dice Britta Hölzel, autora principal del estudio. El hallazgo abre las puertas a nuevas terapias para pacientes que sufren problemas graves de estrés, como los que soportan un agudo estrés post-traumático tras una mala experiencia.

Con los pies en el Ganges a su paso por Rishikesh, cerca de su nacimiento en los Himalayas