Frases de Yogi Bhajan (1)

21 05 2010

“Házte una promesa: cada día abandona a tu pequeño ego y cree un poquito en el Infinito”.

 

      Yogi Bhajan, Transcripción de Tej Kaur Khalsa, L.A, CA. 6/1/1990 (www.kriteachings.org)

 

     

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Mantras cantados en clase: Aap Sahae Hoa (7)

19 05 2010

Aap Sahae Hoa

Aap Sahae Hoa

Sache daa sache dhoaa

Jar, Jar, Jar

TRADUCCIÓN: El Creador mismo se ha vuelto mi protector. La Verdad de la Verdad me ha puesto a su cuidado. Infinito, Infinito, Infinito.

Este Mantra aleja la negatividad de los ambientes circundantes y de tu interior. Es un regalo que te permite penetrar en lo desconocido sin miedo. Brinda protección y equilibrio mental.

Me encanta esta versión de Jai Jagdeesh: http://www.youtube.com/watch?v=eXtdLlEtaAI





Entrevista con un tuareg

11 05 2010

Entrevista realizada por VÍCTOR M. AMELA a MOUSSA AG ASSARID.

No sé mi edad. Nací en el desierto del Sahara, sin papeles. Nací en un campamento nómada tuareg, entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad de Montpelier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo.

– ¡QUÉ TURBANTE MÁS HERMOSO!

– Es una tela fina de algodón. Permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena y a la vez poder seguir viendo y respirando a través de ella.

– ES DE UN AZUL BELLÍSIMO.

– A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto. La tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados.

– ¿CÓMO CONSIGUEN ESE INTENSO AZUL AÑIL?

– Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

– ¿POR QUÉ?

– Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

– ¿QUIÉNES SON LOS TUAREG?

– Tuareg significa “abandonados”, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: “Señores del Desierto”, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

– ¿CUÁNTOS SON?

– Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… “¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!”, denunciaba una vez un sabio. Yo lucho por preservar este pueblo.

– ¿A QUÉ SE DEDICAN?

– Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…

– ¿DE VERDAD TAN SILENCIOSO ES EL DESIERTO?

– Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

– ¿QUÉ RECUERDOS DE SU NIÑEZ EN EL DESIERTO CONSERVA CON MÁS NITIDEZ?

– Despertar con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo y mi abuelo y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz allí!

– NO PARECE MUY ESTIMULANTE. ..

– Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello. Si te pierdes, te llevará a donde hay agua.

– SABER ESO ES VALIOSO, SIN DUDA…

– Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

– ENTONCES ESTE MUNDO Y AQUÉL SON MUY DIFERENTES ¿NO?

– Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

– ¿QUÉ ES LO QUE MÁS LE CHOCÓ EN SU PRIMER VIAJE A EUROPA?

– Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…

– ¡JA, JA!¿Y SOLO IBAN A BUSCAR LAS MALETAS NO?

– Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.

– ¡QUÉ ABUNDANCIA, QUÉ DERROCHE! ¿NO?

– ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…

– ¿TANTO COMO ESO?

– Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

– ¿QUÉ PASÓ CON SU FAMILIA?

– Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir y una señora me daba de comer al pasar ante su casa…. Entendí: mi madre estaba ayudándome…

– ¿DE DÓNDE SALIÓ ESA PASIÓN POR LA ESCUELA?

– De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di… Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…

– ¡Y LO LOGRÓ!

– Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

– ¡UN TUAREG EN LA UNIVERSIDAD!
– ¡Ah! Lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.

– SÍ… ¿QUÉ LE PARECE LO PEOR DE AQUÍ?

– Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

– RELÁTEME UN MOMENTO DE FELICIDAD INTENSA EN SU LEJANO DESIERTO.

– Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor y el frío no ha llegado. Hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…

– FASCINANTE, DESDE LUEGO…

– Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al “pot-pot” del hervor…

– ¡QUÉ PAZ!

AQUÍ TENÉIS RELOJ, ALLÍ TENEMOS TIEMPO.





Mantras utilizados en clase: Humme Hum (6)

6 05 2010

Humme Hum Brahm Hum


Nosotros somos el Espíritu Total. Nosotros somos Uno.

Este Mantra fija la identidad a su realidad verdadera. Puedes cantarlo con esta versión de Gurujodha (Gracias!).

Sat Nam