Mantras cantados en clase: Ek Ong Kar Sat Nam Siri Wahe Guru (17)

25 05 2011
  • Hommme

EK ONG KAR SAT NAM SIRI WAHE GURU

Adi Shakti Mantra


TRADUCCIÓN:  “El Creador y la Creación son Uno. Esta es nuestra verdadera Identidad. El éxtasis de esta Sabiduría va más allá de estas palabras”.

Se llama Adi Mantra porque es el Primer mantra de la Sadhana matinal de Kundalini.

El Mantra de 8 partes (ashtang) corresponde a los 8 Centros energéticos del cuerpo. Estas 8 Palabras son las letras “código” o el número telefónico para conectarte a ti, la criatura, con tu Creador. Fue el primer Mantra que Yogi Bhajan enseñó al llegar a EEUU. Este Mantra crea una autorrelación receptiva entre tú y la energía creativa universal. Es muy poderoso y ayuda a despertar la energía Kundalini y a suspender la mente en éxtasis.

Puedes escuchar aquí una versión con Guru Ganesha, genial a la guitarra. Y después te ofrece la posibilidad de escuchar una versión con mejor sonido de Snatam. Qué las disfrutes! Sat Nam





Concierto y Taller de Naad Yoga

25 05 2011

La Ciencia del Naad Yoga es el poder de la Palabra y el sonido. Naad significa la esencia de todo sonido. Naad quiere decir armonía, un proceso de armonía por el cual el Aad, la infinidad, se puede experimentar. Naad es el sonido básico de todas las lenguas a través de todas las épocas (Ej: Ma). Este sonido surge de una fuente común que se llama la corriente de sonido. Es el código universal implícito en el lenguaje y por lo tanto, implícito en la comunicación humana.

El anuncio es con poco tiempo ya que el concierto (y el taller) es este fin de semana. (28 de mayo de 2011 a las 20h, por Tirso de Molina). Lo publico por si alguien se anima ya que puede ser muy sanador.  ¡Recomendable! Os recorto directamente la información del mail que me envió el compañero Lakhmi Chand. Gracias:

“Os presento la actuación de Sunié a cargo de Sumpuran Kaur, un grupo pionero en España que tocará y cantará el ancestral arte de los Raags.

Sumpuran es la pionera de Naad Yoga que toca los raags del Siri Guru Grant Sahib  y la 1ª profesora certificada por el Raj Academy y el Profesor Surinder Singh en España, también es la primera española perteneciente al Naad Yoga Council.

Os animo a ir y experimentar esta primicia, una gran ocasión de conectar con algo puro y majestuoso. Es un concierto para   escuchar y sanarse, son los sonidos que te llevan al alma y a las emociones del ser.

También habrá un taller el sábado, una gran oportunidad de conectar con la pureza del naad y disfrutar del canto de mantras y raags. Es un gran momento para  abrir una puerta al misterio de los sonidos sagrados y sus instrumentos.

Es importante reservar para ambos eventos, el aforo es limitado.

Sat Nam





Mantras cantados en clase: Om Manee Padme Hum (16)

18 05 2011
  • Hommme

Om Mani Padme Hum

Es el Mantra Budista más universal y conocido. Es el mantra de la compasión. El mantra Om Mani Padme Hum, es un mantra fácil de decir,  pero a la vez es muy poderoso porque contiene la esencia de todas las enseñanzas. La primera sílaba, Om, está bendecida para ayudarte a lograr la perfección en la práctica de la Generosidad. Ma ayuda a perfeccionar la práctica de la Ética pura y Ni ayuda a conseguir la perfección en la práctica de la Tolerancia y la Paciencia. Päd, la cuarta sílaba, te ayuda a lograr la perfección en la Perseverancia. Me te ayuda a lograr la perfección en la práctica de la Concentración. La sexta y última sílaba, Hum, te ayuda a lograr la perfección en la práctica de la Sabiduría.

El camino de la Seis Perfecciones es el camino seguido por todos los Buddhas de los tres tiempos. ¿Que puede tener más significado que recitar el mantra y lograr las seis perfecciones?

Estas son las seis sílabas que evitan la reencarnación en los seis reinos de la existencia cíclica.

Puedes disfrutarlo en el siguiente enlace: http://www.youtube.com/watch?v=4noQ0MD1_8s&feature=related

Om Mani Padme Hum





Problemas que son oportunidades

15 05 2011

Recientemente se publicó en El País semanal el siguiente artículo de Borja Vilaseca que me gustaría compartir en el blog. Gracias Mon ♥

  • Borja Vilaseca.

Para saber si seguimos anclados en el victimismo o, por el contrario, estamos entrenando el músculo de la responsabilidad, basta con verificar cómo estamos mirando e interpretando nuestras circunstancias: como “problemas” o como “oportunidades”. El hecho de que percibamos la realidad de una manera u otra es determinante para comprender por qué nuestras vidas son como son, y por qué a nivel emocional estamos obteniendo unos determinados resultados.

Frente a esta dicotomía, es interesante señalar que un problema es cualquier cosa, situación o persona que provoca que nos perturbemos a nosotros mismos. Empecemos con un caso sencillo y cotidiano: imaginemos que tenemos un amigo muy impuntual, que suele llegar 15 minutos tarde cada vez que quedamos con él. Como cualquier otra acción, la impuntualidad no es buena ni mala; eso sí, tiene consecuencias. De ahí que estos juicios morales dependan de nuestra forma de verla e interpretarla. En función de qué opinión tengamos acerca de la impuntualidad -y de cómo esta nos haga sentir- puede que consideremos este hecho como un problema.

Curiosamente, hay quienes ven esta situación con otros ojos y no se molestan ni se enfadan cuando esta persona se retrasa nuevamente. Aceptan y respetan la conducta de su amigo. El verdadero problema jamás se encuentra en nuestras circunstancias, sino en nuestra mente. La raíz de nuestras perturbaciones reside en nuestros pensamientos. Y estos, en nuestras creencias limitadoras y erróneas de cómo deberían ser las cosas.

LA VIDA COMO APRENDIZAJE

“Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento” (Gerardo Schmedling)

Cada vez que nos topemos con un problema, podemos empezar a verlo como lo que en realidad es: una oportunidad de aprendizaje. Lo cierto es que este enfoque más constructivo nos permite cuestionar las limitaciones internas que nos llevan a interpretar lo que sucede de forma subjetiva y egocéntrica. Así, la próxima vez que nuestro amigo llegue tarde a su cita -por seguir con este ejemplo- podemos recordarnos que no es su acción, sino nuestra propia manera de interpretarla, la causa de nuestro malestar.

Así es como tarde o temprano verificamos que en realidad no hay problemas. Sin embargo, lo que sí existen son los procesos. Es decir, que todo lo que forma parte de la vida -incluyéndonos a nosotros mismos- está en su propio proceso de desarrollo y evolución. El problema simplemente lo creamos en nuestra mente cuando luchamos y entramos en conflicto con personas y situaciones con las que no estamos de acuerdo. En este sentido, el hecho de que nos perturbe que nuestro amigo sea impuntual es nuestro problema.

Además, esta revelación nos hará comprender que no se trata de cambiar lo externo (el hecho), sino de modificar lo interno. Es decir, nuestra actitud frente al hecho. En vez de criticar duramente a nuestro amigo para que haga lo que nosotros consideramos correcto, para que haga lo que nosotros creemos que debe hacer, podemos simplemente aprovechar esta situación para aprender a cultivar nuestra felicidad (por medio de la responsabilidad), a preservar nuestra paz interior (por medio de la aceptación) y a dar lo mejor de nosotros mismos por medio del servicio. Si lo hacemos, seguramente seremos más felices y no nos haremos mala sangre por la acción del otro.

Si partimos de la premisa de que tiene derecho a llegar tarde -lo cual no quiere decir que nos guste que lo haga, que estemos de acuerdo ni que lo apoyemos-, lo más eficaz es tomar una actitud respetuosa. Y sin necesidad de perturbarnos, hacer uso de la imaginación y la creatividad para cosechar otro tipo de resultados a nivel emocional. En primer lugar, somos libres para decidir no volver a quedar con él, del mismo modo que él es libre para seguir llegando tarde. En el caso de que optemos por mantener el vínculo, podemos quedar con él 15 minutos antes de lo previsto, de manera que a pesar de retrasarse llegue a la hora. Él seguirá actuando como siempre, y nosotros habremos resuelto un problema que nos afectaba.

FLUIR CON LA VIDA

“Si un problema tiene solución, ¿para qué perturbarse? Y si no la tiene, ¿para qué perturbarse?” (proverbio chino)

En una aldea vivía un granjero muy sabio que compartía una pequeña casa con su hijo. Un buen día, al ir al establo a dar de comer al único caballo que tenían, el chico descubrió que se había escapado. La noticia corrió por todo el pueblo. Tanto es así, que los habitantes enseguida acudieron a ver al granjero. Y con el rostro triste y apenado, le dijeron: “¡Qué mala suerte habéis tenido, para un caballo que poseíais y se os ha marchado!”. Y el hombre, sin perder la compostura, simplemente respondió: “Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?”.

Unos días después, el hijo del granjero se quedó sorprendido al ver a dos caballos pastando enfrente de la puerta del establo. Por lo visto, el animal había regresado en compañía de otro, de aspecto fiero y salvaje. Cuando los vecinos se enteraron de lo que había sucedido, no tardaron demasiado en volver a la casa del granjero. Sonrientes y contentos, le comentaron: “¡Qué buena suerte habéis tenido. No solo habéis recuperado a vuestro caballo, sino que ahora, además, poseéis uno nuevo!”. Y el hombre, tranquilo y sereno, les contestó: “Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?”.

Solo veinticuatro horas más tarde, padre e hijo salieron a cabalgar juntos. De pronto, el caballo de aspecto fiero y salvaje empezó a dar saltos, provocando que el chaval se cayera al suelo. Y lo hizo de tal manera que se rompió las dos piernas. Al enterarse del incidente, la gente del pueblo fue corriendo a visitar al granjero. Y una vez en su casa, de nuevo con el rostro triste y apenado, le dijeron: “¡Qué mala suerte habéis tenido. El nuevo caballo está gafado y maldito. Pobrecillo tu hijo, que no va a poder caminar durante unos cuantos meses!”. Y el hombre, sin perder la compostura, volvió a responderles: “Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?”.

Tres semanas después, el país entró en guerra. Y todos los jóvenes de la aldea fueron obligados a alistarse. Todos, salvo el hijo del granjero, que al haberse roto las dos piernas debía permanecer reposando en cama. Por este motivo, los habitantes del pueblo acudieron en masa a casa del granjero. Y una vez más le dijeron: “¡Qué buena suerte habéis tenido. Si no se os hubiera escapado vuestro caballo, no habríais encontrado al otro caballo salvaje. Y si no fuera por este, tu hijo ahora no estaría herido. Es increíble lo afortunados que sois. Al haberse roto las dos piernas, tu muchacho se ha librado de ir a la guerra!”. Y el hombre, completamente tranquilo y sereno, les contestó: “Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?”.

LOS PROCESOS VITALES

“La vida nos manda regalos envueltos en problemas” (Juan Carlos de Pedro)

Cada vez más seres humanos estamos descubriendo que lo mejor que podemos hacer por la sociedad es estar en paz con nosotros mismos. Porque cuando cultivamos la serenidad en nuestro interior desarrollamos la ecuanimidad, una cualidad muy útil para dejar de sufrir, luchar y entrar en conflicto con los demás y nuestras circunstancias. En esencia, la ecuanimidad consiste en ver la realidad como es, y no como nos gustaría que fuese. Así es como poco a poco dejamos de etiquetar las cosas como blancas o negras, y empezamos a mirarlas con más objetividad y neutralidad, percibiendo la infinidad de matices grises que existen entre uno y otro extremo.

En este sentido, que nuestro amigo sea impuntual no es un problema. Es solo un proceso. Que nos despidan del trabajo tampoco es un problema. Es un proceso. Y lo mismo ocurre cuando nos deja nuestro compañero sentimental. También es un proceso. Ni siquiera el hecho de que muera un ser querido es un problema. Por más que nos victimicemos y suframos al afrontar este tipo de situaciones, ninguna de ellas es un problema. Todas son procesos. Y estos no tienen solución, solo un comienzo y un final.

¿Qué sabemos acerca de las cosas que nos pasan? Lo que hoy determinamos que es malo, mañana puede convertirse en algo bueno. Y viceversa: lo que hoy valoramos como bueno, mañana puede derivar en algo malo. Quizá nuestro amigo ha de llegar tarde muchas veces para comprobar por sí mismo que esta conducta acarrea consecuencias perjudiciales en su red de relaciones. Y en base a esta comprensión decidir disciplinarse, entrenando así el respeto para con los demás. Quizá hemos de pasar por la experiencia del paro para reflexionar acerca del rumbo que había tomado nuestra vida laboral. Quizá hemos de vivir una ruptura sentimental para verificar que somos excesivamente dependientes. Y por consiguiente, aprender a amarnos más a nosotros mismos para ser más independientes emocionalmente.

Por más doloroso que resulte, la muerte de un ser querido nos hace despertar, llevándonos a valorar más la vida y todo lo que en ella acontece. Hasta que no nos sucede alguna experiencia verdaderamente adversa y desfavorable, en general no abandonamos nuestra zona de comodidad. Esta es la esencia de la resiliencia, la capacidad de aprovechar circunstancias adversas para madurar.

De ahí que haya seres humanos que -al haberse responsabilizado en descubrir el aprendizaje oculto e inherente a cualquier experiencia- miren hacia atrás y solo tengan palabras y sentimientos de agradecimiento. Porque, quién sabe, quizá han sido precisamente estas situaciones complicadas y desfavorables las que nos han llevado a adentrarnos en un proceso existencial que nos ha permitido convertirnos en quienes estábamos destinados a ser.

PARA VER LAS OPORTUNIDADES

1. LIBRO

– ‘El mundo sobre ruedas’, de Albert Casals (Martínez Roca Ediciones). Este libro autobiográfico narra las experiencias del autor, un joven paralítico de 18 años que viaja solo y sin dinero por todo el mundo. En sus páginas se muestra de forma contundente cómo nuestra manera de mirar y de afrontar lo que nos sucede es lo que determina nuestro bienestar o nuestro malestar.

2. DOCUMENTAL

– ‘Redescubrir la vida’, de Anthony de Mello. En esta conferencia póstuma, este sabio hindú explica de forma amena y sencilla cómo entrenar el discernimiento y la comprensión para dejar de hacer interpretaciones egocéntricas de la realidad. Puede verse de forma gratuita y con subtítulos en castellano en la web http://www.taringa.net/posts/videos/7973740/Redescubrir-la-vida_-Anthony-de-Mello.html

3. MÚSICA

Cualquier disco del grupo islandés Sigur Rós. Sus canciones instrumentales son una invitación para detenernos unos instantes, relajarnos y aprender a relativizar las cosas que nos pasan, adquiriendo una nueva perspectiva más sabia y comprensiva.

¿QUIÉNES SON NUESTROS MAESTROS?

Si decidimos ver la vida como un continuo proceso de aprendizaje, empezamos, casi sin darnos cuenta, a mirar e interpretar a las personas que nos rodean de una manera más sabia y constructiva. Ya no juzgamos ni criticamos lo que nos molesta de los demás, sino que tratamos de comprender qué tiene que ver con nosotros. Un “maestro” es “cualquier persona cuya presencia, actitud y comportamiento provocan que nos perturbemos a nosotros mismos”. En vez de adoptar la postura victimista de tratar de cambiar a los demás, verlos como maestros es una invitación para cambiarnos a nosotros mismos, un aprendizaje.





Mantras cantados en clase: Sat Siri Siri Akal (15)

10 05 2011

Sat Siri Siri Akal

Sat Siri, Siri Akaal, Siri Akaal,

Maha Akaal, Maha Akaal,

Sat Naam, Akaal Murat,

Wahe Guru

SIGNIFICADO: Gran Verdad, Gran eterno, Gran eterno, Gran inmortal, Gran inmortal. Verdad es su nombre. La imágen inmortal del Creador. Mucho más allá de las palabras es su Sabiduría.

Es un Mantra que Yogi Bhajan nos dejó para cantarlo en la Era de Acuario en la que estamos entrando. Es el cuarto mantra de la Sadhana matinal de Yoga Kundalini.

Versión de Mirabai Ceiba: http://www.youtube.com/watch?v=whQ10jQEGXE